Encuentro Lúdico: cooperando por la soberanía en la Vuelta de Obligado

Encuentro Lúdico: cooperando por la soberanía en la Vuelta de Obligado

A pocos días del 20 de noviembre, presentamos Soberanía. La Vuelta de Obligado. El nuevo lanzamiento de Épica Juegos continúa la saga “Héroes de la libertad”, inaugurada en 2014 con el Combate de San Lorenzo. Y mantiene la misma dinámica de recrear históricamente y de manera cooperativa un enfrentamiento desde nuestro lugar en el mundo contra las principales fuerzas coloniales de la época. También, a nivel visual, continúa presentando las originales y expresivas ilustraciones del historietista tucumano César Carrizo.

La batalla de la Vuelta de Obligado, ocurrida en 1845, expresó la resistencia armada de la Confederación Argentina liderada por Rosas ante la ambición expansionista de las potencias europeas. Inglaterra y Francia pretendían lograr el libre tránsito por el río de la Plata y la cuencas interiores, a fin de ganar nuevos mercados. El pretexto para su incursión fue lograr la pacificación del conflicto existente entre Buenos Aires y Montevideo. Las flotas invasoras eran las más poderosas de entonces. Además de potentes cañones, varios de sus buques contaban con propulsión a vapor, hija de la revolución industrial. A través del océano Atlántico enviaron un importante contingente de barcos para bloquear el río de la Plata. El conflicto escaló, fue capturada la escuadra nacional y destinaron 22 barcos de guerra y casi un centenar de buques mercantes con la misión de abrir el río Paraná al comercio transatlántico.

En Soberanía. La Vuelta de Obligado, el desafío compromete de 1 a 4 jugadores. En equipo -también puede jugarse en modo solitario-, operan las baterías apostadas a orillas del río Paraná buscando averiar y hundir los barcos europeos. Históricamente, el lugar de la batalla fue elegido por sus propicias características geográficas para la defensa, el río se angosta, presenta altas barrancas y una curva pronunciada. Navegando a contracorriente sobre el mapa del juego, se despliegan 11 barcos de guerra, incluyendo poderosos vapores y algunos como el San Martín, capturado a las fuerzas de la Confederación en Montevideo.

El elemento central del juego son los intercambios de disparos entre los cañones de las baterías de la Confederación Argentina y los barcos europeos. Se efectúan lanzando dados. El azar aparece como un elemento central en el combate, como tan bien sostenía Clausewitz, un teórico fundamental en el estudio de la guerra. Por otra parte, las cadenas que atraviesan el río y el Republicano – el único barco nacional- también colaboran en la tirada, durante el tiempo que se logren mantener obstruyendo el avance de la flota anglofrancesa. La adrenalina en los combates es alta, el aniquilamiento de todas las baterías en una misma ronda, implicaría la derrota.

Por otro lado, hay cartas que matizan el efecto de los dados y permiten planificar tácticamente cada escaramuza. Están las tarjetas de Historia marcando la temporalidad del juego y estableciendo condiciones que afectan cada una de las rondas. En cada ronda, los jugadores, por turnos, pueden escoger una carta de Soberanía, de Héroes -que también buscan homenajear a muchos patriotas olvidados, como el campesino Gaucho Rivero que también se alzó contra los ingleses en Malvinas en 1833 – o de Ataque. Las de soberanía y héroes se mantienen en la mano y agregan habilidades de combate. Las de ataque, indican un barco de la flota anglofrancesa al que se deberá disparar.

Si nos guiáramos por las pérdidas materiales y el quiebre de las defensas, alguno vería que la Vuelta de Obligado fue una previsible y angustiante derrota militar en un enfrentamiento muy desigual y sinsentido. Otros, destacarán que la voluntad y heroísmo de las tropas argentinas lograron prolongar el combate y su mayor éxito fue el haber plantado resistencia armada en defensa de la soberanía. Estas acciones se continuaron, bajo el mando de Mansilla, con nuevas escaramuzas ribereñas durante 1846 en El Tonelero, San Lorenzo y la Angostura del Quebracho. Este desgaste bélico, sumado a los pocos resultados comerciales obtenidos por los europeos en Corrientes y Paraguay, convirtieron a su incursión invasora en un fracaso.

En el juego, este proceso se expresa mediante cuatro grados de victoria, que dependen de la cantidad de estrellas federales obtenidas por los jugadores durante la recreación lúdica de la batalla. Las estrellas se ganan hundiendo barcos anglofranceses y averiando sus vapores. En este sentido, cabe resaltar la dinámica cooperativa que Épica mantiene en sus juegos históricos, donde es clave sumar fuerzas e ideas en equipo para lograr derrotar a poderosas y agresivas amenazas.

Si buscas más información e imágenes del juego, las encontrarás en su fanpage. Y si querés jugarlo en su presentación oficial, agendate este fin de semana. Al cumplirse 171 años de esta batalla y conmemorando el Día de la Soberanía Nacional, los creadores del juego lo estarán presentando por primera vez en un espacio que expresa una prolongada y vigente causa de soberanía, justamente en disputa con una de las fuerzas invasoras combatidas en la Vuelta de Obligado. La cita es el próximo sábado y domingo de 14:30 a 17:30 hs., en el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur.

Julián Fernández

 

Fuente original: notas.org.ar

 

 

Comentarios

comentarios